Preguntar al muerto en su tumba, hacer disfrutar a los creyentes en sus tumbas y castigar a los incrédulos en las suyas

Pregunta: He escuchado de los ulemas del Islam, que el muerto se resucita en la tumba y contesta a las preguntas de los ángeles. Se castiga si confirma su incredulidad, y su transgresión en la vida mundanal. Como soy estudioso de los principios del Islam, no he encontrado en el Corán una prueba clara que indique las preguntas al enterrado en la tumba y su castigo. Allah -Altísimo sea- dice: ¡Oh alma sosegada!(27)Regresa a tu Señor, satisfecha y satisfactoria(28)Y entra con Mis siervos(29)Entra en Mi Jardín Según mi limitado entendimiento, el alma regresa a su Señor después de salir del cuerpo y no he entendido que el alma se quede padeciendo con su cuerpo en la tumba. También Allah -Altísimo sea- dice: Dirán: Señor nuestro, nos diste la muerte dos veces y nos has dado la vida dos veces etc. Entiendo de esta aleya que dar la muerte ocurre dos veces: cuando la persona es una gota de esperma y cuando sale el alma del cuerpo. También entiendo que dar la vida ocurre dos veces: en el vientre de la madre y en el Día de la Resurrección. No he entendido que la aleya contenga una indicación de las preguntas y el castigo de la tumba. Allah -Altísimo sea- dice: Dirán: ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestros lechos? ( Número del tomo 3; Página 441) etc. Eso indica que los incrédulos estan dormidos y eso contradice con el castigo en la tumba. Al final, ruego a usted que me dé respuesta que sacie mi sed de conocimiento como han sido siempre sus respuestas religiosas.


Respuesta: Primero: Los veredictos de la Shari‘ah (Legislación Islámica) como provienen del Corán, también provienen de la Sunna auténtica del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, sea dicho, hecho o aprobación, por el orden generalizado del decreto de Allah -Altísimo sea- a tomar lo que Él nos dé entre textos del Libro y de la Sunna, por su dicho -Altísimo sea-: Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo porque el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, no habla movido por el deseo, sino que legisla para nosotros según una revelación de Allah -Altísimo sea-, como cuando dijo: Ni habla movido por el deseo(3)No es sino una revelación inspirada(4)Le enseña alguien de gran poder Seguir al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en lo que había dado en general, es una prueba de la creencia en Allah -Glorificado sea- y de su amor. Por lo consiguiente, Allah ama y perdona a quien le siga, como dice Allah -Altísimo sea-: Di: Si amáis a Allah, seguidme, que Allah os amará y perdonará vuestras faltas. Allah es Perdonador y Compasivo por la orden de Allah -Altísimo sea- a obedecer al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y por su veredicto de que obedecerle es como obedecer a Allah -Altísimo sea- dice: Di: Obedeced a Allah y al Mensajero pero si os apartáis... Ciertamente Allah no ama a los que reniegan y dice: ¡Vosotros que creéis! Obedeced a Allah, obedeced al Mensajero y a aquéllos de vosotros que tengan autoridad.Y si disputáis sobre algo, remitidlo a Allah y al Mensajero, si creéis en Allah y en el Último Día.Esto es preferible y tiene mejor resultado ( Número del tomo 3; Página 442) y dice: Quien obedece al Mensajero está obedeciendo a Allah. Y quien le da la espalda... No te hemos enviado a ellos para que seas su guardián Otras aleyas del Corán también han ordenado obedecer al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- a seguirle y a tomar lo auténtico de su Sunna y practicarlo. La auténtica Sunna es una prueba definitiva que confirma los veredictos a nivel de la creencia y de los actos. Asimismo el Corán es una prueba tajante que confirma los veredictos clara y tácitamente según las normas de la lengua árabe y el entendimiento de los árabes sobre su lengua.Segundo: El castigo de los incrédulos en las tumbas es posiblemente lógico, y el Corán lo demostró como -Altísimo sea- dice: Cayó sobre la gente de Firaún el peor castigo(45)El infierno, al que serán expuestos mañana y tarde. Y el día que llegue la Hora: ¡Haced que la gente de Faraón entre en el más duro de los castigos! Eso es una afirmación clara del castigo del Fuego en la tumba, dado que en el Día del Levantamiento no hay mañana ni tarde y por su dicho en el final de la aleya: Y el día que llegue la Hora: ¡Haced que la gente de Firaún entre en el más duro de los castigos! indica un castigo menor antes de que llegue la Hora, que consiste en exponerles al Infierno y no es nada más que el castigo de la tumba. Faraón, su familia y los otros incrédulos son iguales ante el veredicto de Allah y ante su justicia en el castigo. Allah -Altísimo sea- también dice: Déjalos hasta que se encuentren con su día, ése en el que han de caer muertos(45)El día en que su maquinación no les sirva de nada ni tengan quien los auxilie(46)Y por cierto que los que fueron injustos tendrán antes que eso un castigo, sin embargo la mayoría de ellos no sabe ( Número del tomo 3; Página 443) Eso alude a que los incrédulos sufrirán del castigo menor, antes del Día del Levantamiento, y eso se considera un castigo general, que contiene lo que Allah les dé de castigo en la vida mundanal y su castigo en las tumbas, hasta que resuciten al castigo mayor. Se comprobó en los Hadithes auténticos que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Solía -durante su oración- pedir la protección de Allah contra el castigo de la tumba, y ordenaba a sus Compañeros que lo hicieran y se comprobó: que después de realizar la oración del eclipse del sol, dio un discurso a la gente ordenándoles que pidan Allah que los salve del castigo de la tumba. , el Profeta se refugió en Allah del castigo de la tumba, tres veces, en Baqi‘ Al Gharqad, mientras estaba enterrando a un muerto de entre sus Compañeros, y si no fuera confirmado el castigo de la tumba, no se refugiaría en Allah de él, ni ordenaría a sus Compañeros hacerlo.El Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- aclaró que el dicho de Allah -Altísimo sea-: Allah da firmeza a los que creen por medio de la palabra firme en la vida de este mundo y en la Última. Y Allah extravía a los injustos. Allah hace lo que quiere ( Número del tomo 3; Página 444) alude a dar la firmeza a los creyentes y a extraviar a los incrédulos al preguntarles en sus tumbas y a que el creyente tendra éxito al contestar y se le dara placer en su tumba, pero el incrédulo, será abandonado, y dudará en contestar las preguntas y será castigado en su tumba. Eso viene poco más abajo en el Hadith narrado por Al-Bara' ibn 'Azib -que Allah esté complacido con él-. Entre las pruebas del castigo de la tumba, lo que se comprobó en los dos Sahih que Ibn ‘Abbas -que Allah esté complacido con ambos-, que el Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, pasó por dos tumbas y dijo: "Están siendo sometidos ahora a un castigo. Creían que sus faltas no eran graves; uno de ellos no evitaba ensuciarse con orina y el otro era un calumniador". Luego tomó una palma verde, la partió en dos y plantó una parte en cada tumba. Luego dijo: “Tal vez su castigo se alivie mientras que éstas no se sequen”. Se acumularon los Hadithes del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- que confirman el interrogatorio al muerto en su tumba y confirman su placer en ella o su castigo allí, depende de su ‘aqida y sus acciones de forma indudable. No se sabe que los Compañeros -que Allah esté complacido con ellos-, desacordarán en la afirmación de este tema, por eso lo confirmaron Ahl Al-Sunnah wa Al-Gama‘ah. Entre lo que está relacionado con este tema, lo que trasmitió el Imam Ahmad en su Musnad, Abu Dawud en su Sunan, Al-Hakim y Abu ‘Awana Al-Isfarayyni en sus dos Sahih que Al-Bara' ibn ‘Azib, -que Allah esté complacido con él-, dijo: ( Número del tomo 3; Página 445)  ( Número del tomo 3; Página 446) estuvimos en funeral en Baqi‘ Alghardaq, vino el Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, y se sentó y nosotros nos sentamos a su alrededor, como si tuviéramos pájaros en la cabeza, es decir, tranquilos y calmados, el estaba enterrando al muerto y dijo: “Busco el refugio de Allah para los tormentos de la tumba”, tres veces, luego dijo: “Cuando un siervo creyente está a punto de partir de este mundo y de entrar en el Más Allá, llegan ángeles con sus rostros claros como el sol, ellos traen consigo velos y perfumes del Paraíso y se sientan a su alrededor, hasta donde el ojo puede ver. Luego el Ángel de la Muerte llega y se sienta cerca de su cabeza, y dice: “Oh, alma bondadosa, adelántate al perdón de Allah y Su complacencia”. Luego sale rápidamente, como una gota de agua del pico de una botella. Cuando la atrapa, no la dejan en su mano ni por un instante antes de agarrarla y ponerla entre esos velos, con esos perfumes, y sale de allí una fragancia, como el más delicado almizcle de la faz de la tierra. Dijo: luego ascienden, y no pasan por delante de ningún grupo de ángeles sin decir: “¿Quién es esa alma bondadosa?”, y dicen, “Es tal, el hijo de tal y tal, llamándolo por los mejores nombres por los que se le conoció en este mundo, hasta que llegan al paraíso inferior. Pidieron ingresar y les fue autorizado, y (el alma) es bienvenida y acompañada al próximo cielo por los cercanos de Allah, hasta que llegan al séptimo cielo. Luego Allah dice: “Registren el libro de mi siervo en ‘Illiyun en el séptimo cielo, y devuélvanlo a la tierra, porque para ella los creé y a ella serán devuletos, y de ella los volveré a tomar”. Dijo: por lo tanto, su alma regresa al cuerpo, y vendrán a él dos ángeles que lo hacerán sentar y le dicen: “¿Quién es tú Señor?” El dice: “Allah”. “¿Cuál es tu religión?” dice: “Mi religión es el Islam”. Ellos dicen: “¿Quién es el hombre que ha sido enviado entre ustedes?” El dice: “Es el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Ellos dicen “¿Qué has hecho?” El dice: “He leído el Libro de Allah y he creído en él”. Luego una voz llama desde el cielo: “Mi siervo ha dicho la verdad, preparen para él una cama y vestimentas del Paraíso, y abran una puerta del Paraíso para él”. Dijo: Luego, llegan a él algunas de sus fragancias, y su tumba se agranda tanto como él alcance a ver y dijo: Luego, se acerca a él un hombre de rostro y ropas atractivas, y con una fragancia agradable, que le dice: “Recibe las buenas noticias que te traerán alegría en este día que se te ha prometido”. Él dice: “¿Quién eres? Tú rostro es un rostro que trae buenas noticias”. Él dice: “Soy tus buenas acciones”. Él dice: “¡Oh, Señor!, apresura la Hora, así puedo regresar a mi familia y a mis riquezas”. Dijo: Pero cuando el siervo incrédulo está a punto de dejar este mundo y entrar en el Más Allá, bajan por él ángeles con rostros oscuros, trayendo telas de arpillera, y se sientan a su alrededor donde sus ojos los pueden ver. Luego, el Ángel de la Muerte se sienta cerca de su cabeza, y dice: “Oh, alma maldita, apresúrate a la ira de Allah y su enojo”. Luego, su alma se dispersa dentro de su cuerpo, y luego lo agarra como un clavo a través de la lana mojada. Cuando lo agarra, no lo dejan en su mano ni por un instante antes de sacárselo y ponerlo en la bolsa de arpillera, y sale de allí un hedor como el peor de los hedores de un cuerpo muerto en la faz de la tierra. Luego ascienden y no pasan por delante de ningún grupo de ángeles sin decir: “¿Quién es esa alma maligna?”, y dicen: “Es tal, el hijo de tal y tal, llamándolo por los peores nombres por los que se le ha conocido en este mundo, hasta que llegan al cielo inferior. Ellos piden que se les abra, y no se les abre”. Luego el Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con el- recitó la aleya: No se les abrirán las puertas del cielo, ni entrarán en el Jardín hasta que pase el camello por el ojo de la aguja ( Número del tomo 3; Página 447) Allah -Glorificado sea- dice: Escribid su libro en Siyyin en la séptima tierra donde se arroja su alma una y otra vez, luego recitó: Quien asocia algo a Allah es como si se cayera del cielo y las aves de rapiña se lo llevaran o el viento lo remontara hasta un lugar lejano Se le devuelve el alma a su cuerpo y se le acercan dos ángeles preguntándole: ¿Quién es su Señor? Él dice: ah,ah no sé. Ellos dicen: ¿Quién es el hombre enviado a vosotros? Él dice: ah,ah, no sé. Una voz del cielo llama: ha mentido, preparadle una cama y vestimentas del infierno y abridle una puerta hacia el infierno hasta que le llegue su calor y sus vientos abrasadores. Su tumba disminuirá hasta que las costillas de un lado se entremezclen con las del otro lado. Se le acerca un hombre de rostro y ropa feos, de fragancia asquerosa y le dice: Recibe las malas noticias , éste es tu día que se te ha prometido. Él dice: ¿Quién eres? Tu rostro es el que trae malas noticias. Él dice: Soy tus malas acciones. Él dice: !Oh, Señor, no apresures la Hora. ( Número del tomo 3; Página 448) Tercero: No es imposible que los ángeles pregunten a los fallecidos en sus tumbas y que ellos les contesten, y reciban un castigo aporpiado como recompensa de lo cometían. No es difícil para el poder absoluto de Allah y los milagros de sus normas en el universo, que les hace disfrutar a los creyentes en sus tumbas y les hace castigar a los incrédulos en las suyas. Quien piensa tranquilamente en el universo, se le aclara la voluntad general, el poder absoluto e infinito de Allah, y también la perfección de su creación, la exactitud de su dirección del universo y la singularidad de las formas que ha dado a todo lo que ha creado. Eso también le facilita creer en lo que vino en los hadices auténticos sobre las preguntas a los enterrados y su placer o su castigo, donde se comprobó, que Allah le devuelve la vida al muerto después del entierro, de forma que vive en el Barzaj una vida transitoria entre la vida mundanal y la otra vida que viene después de la Resurrección, el Día del Levantamiento. Esta vida transitoria entre las dos vidas le habilita a escuchar las preguntas y a contestarlas si Allah le da éxito, y le hace sentir el placer o la tortura. Se han mencionado arriba algunos hadices sobre este tema. En la dirección del universo y en sus subditos, Allah tiene secretos que las mentes no asimilan por su deficiencia, y no los consideran imposibles sino que dicen que son posibles, incluso si dudan en conocer sus motivos, sus verdades, sus límites y sus fines. Si el hombre no puede hacer algo y no puede entenderlo, tiene que acusarse a sí mismo de la deficiencia y no acusar a su Señor en su ciencia, su sabiduría y su poder.Las aleyas mencionadas en la pregunta no contradicen con preguntar al muerto en la tumba y su placer o su tortura, pero su dicho -Altisimo sea-: ¡Oh alma sosegada!(27)Regresa a tu Señor, satisfecha y satisfactoria(28)Y entra con Mis siervos(29)Entra en Mi Jardín ( Número del tomo 3; Página 449) Es un discurso dirigido al alma en el Día del Levantamiento no durante su salida del cuerpo en la vida mundanal. El indicio viene en la misma sura pero precediendo a aquellas aleyas, Allah -Altísimo sea- dice: ¡Pero no! Cuando la tierra se convulsione una y otra vez hasta quedar plana(21)Y venga tu Señor y vengan los ángeles en filas y filas(22)y se haga venir, ese día, a Yahannam. Entonces el hombre recordará. ¿Pero de qué le servirá recordar? las aleyas, hasta que dice: ¡Oh alma sosegada! Las preguntas de la tumba, su placer, y su castigo, todo sucede después del entierro del muerto y antes de la Resurrección en el Día del Levantamiento.Su dicho -Altísimo sea-: Dirán: Señor nuestro, nos diste la muerte dos veces y nos has dado la vida dos veces, reconocemos nuestras faltas Es una notificación de Allah -Altísimo sea- sobre el dicho de los incrédulos mientras estén en el infierno el Día del Levantamiento, donde estaban muertos antes de soplarles las almas en los úteros y luego les dió la vida por la Predestinación de Allah a través del soplarles sus almas hasta que se acabaran sus vidas en la vida mundanal. Luego murieron cuando se acabaron sus vidas hasta el soplo en el cuerno que causa la Resurrección por la Predestinación de Allah que les dio la vida en el Día de la Resurrección y el Resurgimiento así que se dieron la muerte dos veces y la vida dos veces. Su muerte en las tumbas no es impedimento de preguntarles y hacerles contestar ni de su placer o su castigo, puesto que Allah les devuelve la vida de manera que puedan escuchar las preguntas, contestarlas y sentir el placer o el castigo como se ha detallado arriba y su prueba está en el Hadith de Al-Bara’. ( Número del tomo 3; Página 450) Esta vida no es una de las dos mencionadas en la aleya, sino que es una vida transitoria (Barzaj) nadie conoce su verdad sino Allah. En cuanto a la aleya en que Allah -Enaltecido sea- dice: Dirán: ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestros lechos? Sus lechos aqui son sus tumbas donde estuvieron muertos no dormidos, pero su muerte no es impedimento de escuchar las preguntas de los ángeles, y no contradice su sentimiento de placer o de castigo según sus creencias y actos por lo narrado antes en el Hadith de Al-Bara' ibn ‘Azib, -que Allah esté complacido con él-. No es obligatorio mencionar el tema de las preguntas del muerto en la tumba y su placer o su castigo en cada ocasion, y basta mencionarlo en algunas aleyas o Hadithes auténticos.¡Que Allah nos conceda el éxito! ¡Que Allah bendiga a nuestro Profeta Muhammad, su familia y sus compañeros!

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